La crisis de la economía islandesa y especialmente el desplome de la corona obligaron a McDonald’s, empresa gestionada por Lyst Ehf, a abandonar el país en noviembre de 2009, cerrando los tres establecimientos situados en Reikiavik.
Según el portavoz de Lyst, la razón fundamental para abandonar el país fue la situación económica, pues adquirían la carne congelada y el resto de productos necesarios de Alemania, e Islandia tiene unos altos aranceles para las importaciones de productos agrícolas en el país. De esta manera, el Big Mac islandés era -en relación a costes- el más caro del mundo; la hamburguesa icono de McDonald’s costaba 650 ISK (3’52 euros) y con el incremento del coste se iba a situar en torno a las 780 ISK (4’22 euros). Sigue leyendo






